Una inminente crisis sanitaria y ambiental mantiene en vilo a las autoridades del Eje Cafetero. Tras conocerse las críticas cifras de vida útil de los principales rellenos sanitarios de la región, se ha convocado a una cumbre extraordinaria el próximo 22 de mayo, a las 9:00 a. m., en el auditorio de la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ).
El panorama más crítico se registra en el departamento del Quindío. Según la denuncia, al relleno sanitario Santa Lucía (Montenegro) le restan apenas siete meses de vida útil. Este sitio es el receptor de los desechos de los 12 municipios quindianos y varios del norte del Valle del Cauca.
Por su parte, el relleno La Glorita, en Pereira, el cual atiende a 21 localidades, cuenta con un margen de operación de aproximadamente 30 meses. Esta saturación responde al incremento desmedido en la generación de residuos y a la dificultad técnica para habilitar nuevos terrenos de disposición final.
La reunión del 22 de mayo contará con la presencia de 21 alcaldes, directores de corporaciones autónomas, el Ministerio de Ambiente y procuradurías ambientales. El objetivo es doble, primero definir el futuro de la disposición final ante el cierre inminente de los vasos de vertimiento actuales. Segundo, algunos expertos y organismos ambientales coinciden en que la solución no solo es buscar nuevos terrenos, sino reducir la presión sobre los rellenos mediante el fortalecimiento de la separación en la fuente, el reciclaje y el aprovechamiento de residuos.
Las autoridades advierten que, de no tomarse decisiones políticas y administrativas inmediatas, la región podría enfrentarse a graves riesgos sanitarios. La dependencia de estos dos centros operativos pone en vulnerabilidad a más de 30 municipios que, a corto plazo, podrían quedarse sin un lugar autorizado para el manejo de sus desperdicios sólidos.

