Desde la voz de Liliana Gómez Arévalo, una de sus organizadoras, el Mercado campesino a la escuela no es solo una feria itinerante, sino una propuesta pedagógica con alma y raíces profundas. “Es un ejercicio que viaja por las instituciones educativas con la intención clara de hablar sobre la alimentación saludable y la soberanía alimentaria, algo que hoy más que nunca necesitamos reflexionar”, señala.
Esta iniciativa nace del compromiso de un grupo de maestros vinculados a la Expedición Pedagógica Nacional, con la idea de fortalecer procesos dentro de los colegios, invitando a estudiantes, docentes y familias a pensar en el alimento limpio. “Queremos visibilizar cómo la industria alimentaria ha venido afectando nuestra salud, deteriorando los suelos, contaminando el agua y reduciendo la presencia de polinizadores”, explica Gómez Arévalo.
Las instituciones educativas han abierto sus puertas a esta propuesta que no solo ofrece productos, sino también un espacio para recuperar saberes. “Es un encuentro con productores, con sabores y con productos del agro: orgánicos, transformados de forma limpia, alimentos frescos que realmente nutren y que nos conectan con las memorias de nuestra gastronomía local, esas que poco a poco hemos ido dejando atrás por otras costumbres”, expresa.
En el desarrollo de este proceso se ha logrado vincular a la Secretaría de Educación de Armenia, al operador del Programa de Alimentación Escolar (PAE), custodios de semillas, transformadores, agricultores orgánicos y muchas otras iniciativas que creen en esta apuesta por la pedagogía viva. “Previo a cada jornada, realizamos actividades de sensibilización que invitan a la comunidad educativa a revisar sus hábitos de consumo y a reconocer cómo estos impactan no solo nuestra salud, sino también el entorno”, comenta.
Más allá del mercado en sí, el proyecto ha impulsado la creación de una red de huertas escolares y otras formas de articulación comunitaria. “La invitación es a que sigamos participando y haciendo conciencia. No se trata solo de lo que comemos, sino de cómo nuestras prácticas cotidianas están afectando la vida misma del planeta”, insiste.
La próxima cita será este sábado en el Instituto Técnico Industrial, desde las 8:00 a. m. hasta el mediodía. “Allí estaremos compartiendo saberes y sabores con la comunidad. Es un espacio para encontrarnos, reflexionar y saborear la posibilidad de otro tipo de alimentación, más consciente y más nuestra”.

