Una familia quindiana denuncia una serie de irregularidades tras el fallecimiento de la señora María Cecilia Bernal, ocurrido en la madrugada del pasado 30 de diciembre en la clínica La Sagrada Familia de Armenia. Al dolor por la pérdida se sumó una espera de 72 horas para poder retirar el cuerpo de la institución médica.
La señora Bernal ingresó al servicio de urgencias de la mencionada clínica manifestando un fuerte dolor en una de sus piernas. Según los testimonios de sus allegados, la paciente permaneció un tiempo prolongado en la sala de espera sin recibir la atención requerida, pese a las insistentes solicitudes de una de sus hijas ante el personal administrativo y médico.
Finalmente, tras ser ingresada al área de atención, el personal médico notificó su fallecimiento minutos después de iniciadas las maniobras de reanimación.
Tras el deceso, el médico tratante solicitó una necropsia clínica para establecer con exactitud las causas de la muerte. Sin embargo, en ese momento se reportó que el tanatólogo de la clínica no se encontraba de servicio, lo que obligó a programar el traslado del cuerpo hacia la morgue del Hospital San Juan de Dios.
La situación se tornó crítica para los familiares debido a la demora en los trámites de autorización por parte de su entidad prestadora de salud, Nueva EPS. De acuerdo con el reporte de los allegados, pasaron tres días (72 horas) antes de que se autorizaran los procedimientos legales y el traslado.
Este caso pone nuevamente bajo la lupa la oportunidad en la atención de urgencias y la agilidad en los protocolos post-mortem entre las clínicas privadas y las EPS en el departamento del Quindío.

