La administración departamental ha iniciado una ofensiva jurídica ante el Ministerio de Salud y la Superintendencia Nacional de Salud para recuperar el control administrativo del Hospital La Misericordia. La institución, que actualmente se encuentra bajo intervención forzosa, es considerada el eje fundamental para la atención sanitaria de Calarcá y el centro del departamento.
La Secretaría de Salud Departamental argumenta que el retorno de la administración local es un paso necesario para superar la parálisis operativa y administrativa que ha afectado a los usuarios en los últimos años. Según la dependencia, la recuperación del hospital permitiría optimizar procesos internos que hoy dependen de la directriz nacional, mejorar la oportunidad en la asignación de citas y procedimientos especializados y descongestionar la red hospitalaria del Quindío que hoy sufre un “efecto dominó” por las limitaciones de La Misericordia.
La secretaria de Salud, Luisa Fernanda Arcila Arcila, enfatizó que la actuación prioriza el derecho fundamental a la salud por encima de las trabas burocráticas. “La salud de los quindianos no puede esperar; nuestro deber es asegurar que los servicios funcionen con humanidad y que el hospital vuelva a ser un pilar para la región”, señaló la funcionaria al ratificar el respaldo jurídico a esta petición.

