A solo 48 horas de las elecciones legislativas, el Partido Liberal del Quindío enfrenta una fractura interna sin precedentes. La colectividad, históricamente dominante en la región, vive una “desbandada” de sus bases que amenaza con dejarla sin representación en la Cámara por primera vez en su historia.
La crisis se centra en la figura de la actual representante y candidata, Sandra Bibiana Aristizábal. Tres ediles de Armenia —Juan Pablo Molina (Comuna 2), Johan Sebastián García y Juan David Sánchez (Comuna 8)— formalizaron su renuncia irrevocando sus curules en las Juntas Administradoras Locales (JAL).
Las razones coinciden en señalar un clima de tensión insostenible, Molina denunció públicamente “persecuciones y maltrato” por parte de la congresista tras la negativa de sus familias a apoyar la reelección. Los ediles aseguran que el partido no responde a las expectativas de la ciudadanía y que el liderazgo actual ha priorizado la presión interna sobre el respaldo social.
Al retiro de los ediles se suma el abandono de figuras históricas como Samuel Grisales y Cyrano Cardona, quienes habrían decidido retirar su apoyo a la lista roja. Analistas sugieren que la plancha liberal llega debilitada, no solo por estas salidas, sino por los cuestionamientos a sus integrantes (Luisa León y Daniel Restrepo) y el lastre de credibilidad heredado de escándalos pasados, como el de valorización.
El panorama para este domingo 8 de marzo es crítico, la pérdida de estas bases y el evidente castigo de la militancia podrían traducirse en la desaparición del liberalismo quindiano en el Congreso, cediendo su espacio a otras fuerzas emergentes.

