La inasistencia del del comisionado de paz, Otty Patiño, en un debate del Congreso sobre la “paz total” generó fuertes críticas y rechazo. Su ausencia, justificada por enfermedad, fue considerada inaceptable por varios congresistas, quienes denunciaron la falta de resultados concretos de la política de paz y la imposibilidad de comunicarse con Patiño.
Representantes de diferentes partidos, incluyendo al Liberal y el Centro Democrático, exigieron su renuncia, señalando el fracaso de la iniciativa y la falta de transparencia en las negociaciones con grupos armados como el ELN y disidencias de las FARC.
La gravedad de la situación, con desplazamientos masivos y violencia en regiones como Catatumbo, exacerbó las críticas. A pesar de la presencia de otros negociadores, la ausencia de Patiño y otros funcionarios citados obligó a aplazar el debate, evidenciando la profunda crisis de confianza en la política de paz del gobierno Petro.
Las acusaciones de falta de comunicación con las curules de paz y posibles “negocios” con grupos armados intensificaron el cuestionamiento a la gestión del comisionado.