El Deportes Quindío dejó escapar una oportunidad de oro para recortar distancias con el liderato tras igualar en condición de local frente a Orsomarso. Aunque el conjunto “Cuyabro” rescató un punto en el tramo final, el funcionamiento del equipo preocupa a la afición, especialmente ante la cercanía de los cuadrangulares semifinales, donde la localía es un factor determinante que no admite ventajas.
El encuentro comenzó cuesta arriba para los dirigidos por el cuerpo técnico cafetero. Al minuto 42, Giraldo aprovechó un descuido defensivo para adelantar a la visita, mandando a Orsomarso al descanso con la ventaja mínima.
En la etapa complementaria, el Quindío mostró una reacción temprana. Al minuto 51, el capitán y referente del equipo, José Lloreda, puso la igualdad momentánea encendiendo la ilusión en las tribunas. Sin embargo, la alegría duró poco, cinco minutos después, un error individual del guardameta local permitió que Barreiro anotara el 1-2 a favor del equipo vallecaucano.
La insistencia del local dio frutos al minuto 78, cuando el delantero Carabalí, quien venía siendo blanco de críticas por su sequía goleadora, se reencontró con la red para sentenciar el 2-2 definitivo.
A pesar de que el Quindío mantiene su invicto reciente, la seguidilla de empates en casa genera malestar entre los seguidores, quienes reclaman mayor contundencia futbolística. Con este resultado Inter Palmira se consolida como líder solitario, mientras que el Deportes Quindío permanece en la segunda casilla con 25 puntos, pero ahora a cuatro unidades de distancia del primer lugar.
El calendario no da tregua y el equipo milagroso deberá buscar por fuera lo que no pudo asegurar en casa. El próximo martes 31 de marzo, a las 7:00 p. m., el Quindío visitará al Real Cartagena, un rival directo en la lucha por el ascenso, en lo que se perfila como una verdadera final adelantada antes del inicio de los cuadrangulares.

