El fallecimiento de la periodista y conductora Alejandra Gómez ha generado consternación en el ámbito mediático de Colombia, ya que ocurrió el 10 de agosto, coincidiendo con su cumpleaños número 43, y provocó un sentimiento de duelo entre sus compañeros, allegados y audiencia. Posteriormente, María Rojas, una de sus confidentes más íntimas y también colega en el periodismo, se pronunció abiertamente sobre la difícil situación anímica que enfrentaba Gómez, solicitando consideración hacia su legado y cautela ante las conjeturas.
Nacida en Cali, Gómez construyó una trayectoria consolidada en canales como CityTV, Red+, RCN Televisión, Telepacífico y Canal Capital. Su labor más actual consistió en presentar Mañanas Express en RCN, posición que dejó hace algunos meses. Sus pares la recuerdan como una experta entusiasta, accesible y solidaria, atributos que le valieron el aprecio de la audiencia y de sus colaboradores.
El anuncio de su deceso se divulgó el 14 de agosto, cuatro días tras el suceso, por acuerdo entre su familia y Rojas. Según explicó su amiga, la intención era salvaguardar la privacidad de Gómez y prevenir distorsiones en su imagen a causa de habladurías.
María Rojas entabló amistad con Alejandra Gómez hace más de dos décadas, en el marco de los Premios Nuestra Tierra en Bogotá. Desde ese momento, cultivaron un vínculo fraternal que iba más allá del ámbito laboral. Rojas recordó en una entrevista con La Red Viral que se trataban como hermanas, con Gómez actuando como la mayor y ella como la menor.
Sin entrar en detalles sobre la esfera personal de la conductora, Rojas afirmó que Gómez pasaba por un episodio emocional complicado y insinuó que una separación amorosa con un compañero de profesión podría haber influido en su desequilibrio. Indicó que en ocasiones el amor excesivo lleva a las personas a extraviarse, y sugirió que las preguntas al respecto deberían dirigirse a la otra parte involucrada.
En otras palabras, a pesar de la fachada vivaz y enérgica que mostraba en las plataformas digitales, Gómez lidiaba con una etapa ardua: su confidente reveló que contaba con soporte terapéutico y que procuraba recomponerse mediante pasatiempos como el baile de salsa, el boxeo y la lectura de relatos. Inclusive, habían acordado un viaje y clases de danza para el fin de semana posterior a su aniversario. Sin embargo, todo se interrumpió abruptamente, lamentó Rojas.
Esta discrepancia entre la energía exhibida en público y la vulnerabilidad interior resalta un patrón común: las proyecciones en línea no necesariamente capturan la verdad emocional de los individuos. Para Rojas, sirve como advertencia de que el bienestar psicológico demanda cuidado, comprensión y entornos confiables para manifestarse, por lo cual insistió en abstenerse de opiniones perjudiciales en las redes, recordando que la Fiscalía indaga el asunto y que corresponderá a los familiares determinar el momento y la forma de divulgar más datos.
En su cierre, Rojas transmitió un mensaje de cariño y adiós, afirmando que Gómez era consciente de su afecto y que lo mantendría por siempre en su corazón. Agregó que quizás en otra etapa existencial, si Dios lo permite, concretarían los proyectos pendientes.

