Tras más de dos años de incertidumbre, las autoridades confirmaron la captura de Oveimar Sánchez Polindara, de 40 años, señalado como el presunto responsable del feminicidio de su pareja sentimental, Érika Tatiana Mejía Muñoz. El operativo se llevó a cabo este 3 de marzo en plena vía pública del barrio Las Palmas, en el municipio de Jamundí, Valle del Cauca. Tras su detención, un fiscal le imputó el delito de feminicidio agravado, cargo que el procesado no aceptó, no obstante, un juez de control de garantías dictó medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.
El crimen, que conmocionó al departamento del Quindío, se remonta al 16 de enero de 2024, cuando el cuerpo de la joven de 20 años fue hallado con signos de violencia y hematomas en su cabeza dentro de su vivienda en el barrio Las Colinas de Armenia. Familiares de la víctima relataron que no sabían nada de ella desde la noche del domingo 14 de enero, encontrándola sin vida dos días después tras decidir buscarla en su domicilio.
Según los reportes, la pareja se había mudado al sector hacía seis meses y mantenía una relación marcada por agresiones constantes, al punto que Érika Tatiana había interpuesto una denuncia por lesiones personales contra Sánchez Polindara apenas dos meses antes de su muerte.
Uno de los aspectos más críticos de este caso es la desaparición del hijo de la víctima, un menor que en el momento de los hechos tenía tan solo 2 años de edad. Al confirmarse el fallecimiento de la joven, se descubrió que Sánchez Polindara había huido presuntamente con el niño, lo que desató una búsqueda angustiante y múltiples velatones por parte de la comunidad exigiendo justicia y el regreso del infante.
A pesar de la captura del principal sospechoso en el Valle del Cauca, las autoridades manifestaron que, hasta el momento, no existe información oficial concreta sobre el paradero o la suerte del menor.
La captura de Sánchez Polindara, quien conocía a la víctima desde que ella era adolescente en El Tambo, Cauca, representa el primer paso firme hacia la justicia en un proceso que ha tardado 26 meses en mostrar resultados operativos.

