En un hecho que ha causado asombro y una profunda nostalgia en la región, la icónica escultura de John Lennon volvió este sábado a ocupar su lugar en los predios de la antigua Posada Alemana. Tras décadas de misterio sobre su paradero, el regreso de esta pieza marca el rescate de uno de los símbolos turísticos más recordados del departamento.
La estatua, obra del célebre escultor colombiano Rodrigo Arenas Betancourt, había desaparecido a principios de los años 2000, alimentando un sinfín de leyendas urbanas sobre su destino. Sin embargo, el velo de incertidumbre se levantó tras las recientes declaraciones del exnarcotraficante Carlos Lehder Rivas, quien confirmó que la pieza se encontraba en su poder.
Gracias a estas gestiones, la representación del ex-Beatle —una de las primeras de su tipo en América Latina— fue ubicada nuevamente en su punto de origen, conectando con la memoria colectiva de una generación que vio en la Posada Alemana un referente turístico de talla internacional.
Más allá de las polémicas que rodean la historia de la propiedad donde se erigió originalmente, la figura de Lennon representa para el Quindío un baluarte artístico diseñada por las manos de Arenas Betancourt, autor de monumentos insignes en todo el país. Durante los años 80 y 90, fue paso obligado para miles de visitantes nacionales y extranjeros en la vía que conduce a Salento, además su ausencia fue considerada durante años como una pérdida sensible para el patrimonio cultural y anecdótico de la región.
El retorno de la escultura no solo cierra un capítulo de desaparición, sino que abre la puerta a un renovado interés cultural en la zona.

