La incertidumbre se apodera de los pasillos de la Clínica del Café, sede Dumian Medical, en Armenia. Desde hace semanas, el personal asistencial ha estado protestando públicamente ante el reiterado incumplimiento en el pago de sus salarios. A esto se suma el malestar generalizado por un cierre temporal de los servicios de la IPS.
Luis Ricardo Agudelo, auxiliar de enfermería, manifestó que a los trabajadores se les adeudan los salarios de abril y mayo, así como los retroactivos de marzo, abril y mayo, que corresponden a pagos por horas extras y nocturnas. “Ya hicimos una presión social hace un mes, se logró una conciliación parcial y se nos pagó un solo mes. Pero seguimos igual: con dos salarios pendientes y ninguna certeza sobre la prima ni sobre el futuro laboral”, explicó.
El malestar no solo se limita a lo económico. Agudelo denunció que el personal asistencial no ha recibido ninguna comunicación oficial sobre el cierre temporal, ni sobre el destino de los pacientes ni la situación contractual de los empleados. “Aún hay usuarios hospitalizados, sin solución clara. Y quienes seguimos viniendo lo hacemos con dinero de nuestro propio bolsillo para no dejarlos solos. Pero el silencio administrativo es absoluto: ni a nivel local ni nacional nos dan respuestas”, añadió.
Los afectados no serían solo los enfermeros y médicos. Según estimaciones del mismo personal, más de 50 trabajadores, entre asistenciales y administrativos, estarían en la misma situación. “Pedimos que se nos informe con claridad, que nos den la cara y un documento oficial que explique qué va a pasar”, reclamó el auxiliar.
Pero el impacto también toca directamente a los usuarios. Laura Daniela Gómez, representante de un paciente identificado como Henry Soto, denunció un caso crítico. Soto, quien sufrió un accidente de tránsito el 18 de mayo, tiene fracturas en ambos fémures. Si bien ya fue intervenido en su pierna izquierda, aún espera la cirugía en la derecha. La atención por SOAT se agotó y al pasar a la EPS Asmet Salud, ninguna institución acepta la remisión, y en la Clínica del Café, “no priorizan su urgencia, pese al riesgo de trombosis y pérdida de la pierna”, explicó Gómez.
La representante hace un llamado a la acción a las autoridades de salud. “Le pedimos a la Secretaría de Salud que intervenga de manera urgente. Henry Soto no puede seguir esperando. Se está vulnerando su derecho fundamental a la salud”, insistió.
La crisis en la IPS, que operaba en la Clínica del Café, parece arrastrar problemas estructurales que afectan tanto a quienes prestan los servicios como a quienes los reciben. En medio del silencio institucional, el panorama es cada vez más complejo y las soluciones, aún lejanas.

