Las alarmas en torno a la salud mental en el departamento vuelven a encenderse tras confirmarse el fallecimiento de Wílmar Ángel Vanegas Díaz, de 48 años. El hallazgo se produjo en la mañana del pasado miércoles en el sector de Los Chorros, una zona ribereña del río Quindío ubicada en los límites entre la capital quindiana y el municipio de Calarcá.
Habitantes que transitaban por la orilla del río alertaron a las unidades de la Policía Nacional tras encontrarse con la escena. Vanegas Díaz, quien era natural de Armenia y residía en el barrio Patio Bonito, se desempeñaba en oficios varios. Pese a la llegada de los organismos de socorro y seguridad, no fue posible realizar maniobras de reanimación.
Personal de criminalística se desplazó hasta el sector de La María para realizar el levantamiento del cadáver y dar inicio a los protocolos de Medicina Legal, confirmando que se trata de un caso de muerte autoinfligida.
Este suceso marca el segundo deceso bajo esta modalidad en lo que va corrido de enero de 2026. La situación genera especial preocupación si se analiza la tendencia del año anterior, el 2025 cerró con un saldo de 47 vidas perdidas por esta misma causa en el Quindío, según datos del Instituto Nacional de Medicina Legal.
La recurrencia de estos casos en puntos geográficos específicos y la vulnerabilidad de las poblaciones afectadas han llevado a que diversos sectores de la sociedad civil exijan una revisión de los programas de prevención y acompañamiento psicológico en el departamento.

