Lo que inició como una velada de celebración y brindis por la Navidad, terminó en una tragedia que hoy enluta a una familia en el occidente de la capital quindiana. Alrededor de las 11:20 p.m. del pasado jueves 25 de diciembre, el sonido de las balas interrumpió la festividad en el barrio Tigreros, dejando como saldo la muerte de un ciudadano de 58 años.
La víctima, identificada como Carlos Enrique López, se encontraba departiendo con algunos conocidos en la carrera 27. Según el reporte de las autoridades y testimonios recolectados en el lugar, dos sujetos armados irrumpieron en la escena y, sin mediar palabra, dispararon repetidamente contra López.
La ráfaga de disparos impactó a la víctima en zonas vitales como el pecho, la mandíbula y uno de sus brazos. A pesar de que fue auxiliado de inmediato por los presentes y trasladado de urgencia a la Clínica Sagrada Familia, el personal médico confirmó que López llegó al centro asistencial sin signos vitales.
De acuerdo con las primeras indagaciones de la Policía Nacional, los agresores habrían actuado bajo el efecto de sustancias alucinógenas. Vecinos del sector indicaron que los rostros de los sicarios serían conocidos en la zona, vinculándolos presuntamente con estructuras dedicadas al microtráfico que operan en este sector de Armenia.
Por su parte, los investigadores verifican si el crimen obedece a un ajuste de cuentas, dado que la víctima registraba antecedentes judiciales por los delitos de lesiones personales y tráfico de estupefacientes.
Este nuevo hecho de sangre ha generado una ola de indignación y temor entre los habitantes del barrio Tigreros, quienes denuncian que la inseguridad persiste incluso en fechas de unión familiar. Unidades de criminalística adelantaron la inspección técnica del cadáver y la recolección de material probatorio para dar con el paradero de los responsables, quienes huyeron del sitio aprovechando la oscuridad de la noche.

