El Ministerio de Minas y Energía, junto con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), oficializaron el primer ajuste en el precio de los combustibles para el año 2026. A partir del 1 de enero, el galón de gasolina corriente registró un incremento promedio nacional de $90, mientras que el ACPM subió $99, situando los valores de referencia en niveles históricos para las principales ciudades del país.
Tras el ajuste, el precio promedio de la gasolina corriente en las 13 ciudades principales se ubicó en $16.057 por galón. Sin embargo, debido a los costos de logística y transporte, los precios finales varían significativamente por región:
En las ciudades más caras, Villavicencio lidera la lista con un precio de $16.591, seguida por Cali ($16.502) y Bogotá ($16.491).
En las ciudades más económicas, Pasto y Cúcuta mantienen los precios más bajos del territorio nacional, con $14.247 y $14.400 respectivamente.
En el caso del diésel (ACPM), el valor promedio nacional quedó en $10.984, siendo Cali la ciudad con el galón más costoso ($11.424).
Según el reporte oficial, esta actualización responde al esquema de ajustes periódicos que considera variables como el ingreso al productor, los márgenes de distribución y los impuestos nacionales.
El alza ha generado diversas reacciones entre los gremios de transporte y la ciudadanía, especialmente al coincidir con otros incrementos propios del inicio de año, como los peajes y servicios públicos. Analistas señalan que este ajuste busca reducir la presión fiscal sobre el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), aunque impacta directamente en el costo de vida y la cadena de suministros.

