En una de las operaciones más grandes de los últimos años, la Policía Nacional, en conjunto con la Fiscalía y el CTI, logró la desarticulación de una peligrosa estructura criminal responsable de sembrar el terror en varios municipios. La ofensiva, que incluyó 36 allanamientos simultáneos, impactó directamente los nexos del narcotráfico y el sicariato en la región.
El operativo se concentró en sectores neurálgicos de estos tres municipios, dejando como saldo 39 personas capturadas (35 por orden judicial y 4 en flagrancia), entre las cuales se encuentran 15 mujeres. Durante las diligencias, las autoridades incautaron 17 armas de fuego y 469 cartuchos de munición. Dosis de bazuco, marihuana, 7 equipos celulares y un vehículo utilizado para la ejecución de delitos.
Este resultado operativo es histórico para la seguridad del departamento, ya que permite el esclarecimiento de 53 homicidios ocurridos entre los años 2024, 2025 y lo corrido de 2026. Los capturados enfrentarán cargos por delitos de extrema gravedad, tales como tortura, homicidio, concierto para delinquir y uso de menores de edad para la comisión de delitos.
La intervención llegó a puntos críticos donde la estructura ejercía control territorial: En Armenia barrios como Las Colinas, El Prado y Brisas del Bosque. En Montenegro sectores como La Isabela, Villa Jerusalén, Antonio Nariño, El Cacique, entre otros y en Quimbaya en los Bloques de Tamandí, La Carrilera, sector centro y la vereda El Laurel.
Con esta acción, las autoridades aseguran haber debilitado significativamente las economías ilegales y las redes de violencia, devolviendo una mayor sensación de tranquilidad a los habitantes de los municipios más afectados.

