En un hecho sin precedentes para el sistema penitenciario del Quindío, cuatro personas privadas de la libertad en la Cárcel de Media Seguridad San Bernardo de Armenia lograron la corrección oficial de su nombre y la modificación del componente sexo en su registro civil de nacimiento.
El procedimiento se consolidó gracias a una jornada especial de atención notarial gratuita liderada por la Superintendencia de Notariado y Registro, en articulación con el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). Asimismo, en un acto de responsabilidad social, la Notaría Cuarta de Armenia asumió la totalidad de los costos financieros de estos trámites constitucionales, eliminando las barreras económicas para las beneficiarias.
Para internas como Sarah Preciado Ramírez, este avance representa un alivio definitivo para su dignidad. “Por fin mi nombre dejó de ser algo que solo yo imaginaba para convertirse en una realidad legal”, expresó con emoción, reflejando el impacto de una medida que busca garantizar los derechos a la identidad y la libertad sexual en el marco del Estado Social de Derecho.
Ante el histórico trámite, el director del penal de Armenia, Jorge Iván Osorio Aguirre, aclaró los alcances logísticos de la medida. El funcionario explicó que la modificación de los documentos no implica un traslado automático de centro de reclusión, sin embargo precisó que si las internas desean ser trasladadas a un establecimiento penitenciario de mujeres, podrán solicitarlo formalmente, siempre y cuando cumplan con una serie de requisitos legales y de seguridad contemplados por el Inpec.
Osorio Aguirre calificó el proceso como un “renacer” y un paso necesario para avanzar en el respeto y la reivindicación de los derechos de la población LGBTIQ+ intramural. Tras el éxito de esta jornada —que se suma a una experiencia similar en Pereira—, las autoridades anunciaron que replicarán estas brigadas en otras cárceles del país.

