Durante el último trimestre, Armenia mostró avances importantes en su mercado laboral, reduciendo la tasa de desempleo en un 1,9%, lo que contrasta con el comportamiento observado en otras ciudades de la Región Administrativa y de Planificación (RAP), donde el desempleo mostró un incremento. En cuanto al desempleo juvenil, la ciudad alcanzó un 17,1%, mejorando en 3,5% frente al mismo periodo del año anterior, situándose por debajo del promedio nacional, que se ubicó en 17,3%.
Una de las principales noticias alentadoras para la economía cuyabra fue la caída de la tasa de informalidad, que disminuyó un 4,1%, alcanzando un 41,3%. Este descenso es considerado un avance significativo, dado que el empleo formal es clave para mejorar la calidad de vida y el acceso a beneficios laborales de los ciudadanos.
Juan Carlos Velásquez, del Observatorio Tributario de la Secretaría de Hacienda, enfatizó que el crecimiento del empleo formal en Armenia está directamente relacionado con la creación neta de puestos en el sector privado. Según Velásquez, “el aumento en el número de empleados particulares evidencia una mejora considerable en la estabilidad laboral y en las oportunidades generadas por las empresas locales.”
La ciudad también experimentó un aumento en el número de personas ocupadas, con 6.090 nuevos empleos, mientras que la cantidad de personas desocupadas disminuyó en 2.483. Por sectores, el comercio fue el mayor generador de empleo, seguido de actividades artísticas y servicios de alojamiento y comida, que mostraron incrementos notables en la contratación de personal. En contraste, sectores como las actividades profesionales y la construcción presentaron reducciones en la cantidad de trabajadores ocupados.
En cuanto a la categoría de empleados, Armenia registró un aumento significativo de 13.097 empleados particulares y 1.030 nuevos empleadores, mientras que los trabajadores independientes vieron una caída de 6.457 personas, un fenómeno que refleja la migración hacia empleos más estables dentro del sector formal.

