El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Ambiente, confirmó el inicio de un protocolo de eutanasia para mitigar la sobrepoblación de hipopótamos en el país. La medida surge tras el fracaso en las gestiones internacionales para el traslado de los ejemplares y ante el riesgo inminente que representan para los ecosistemas estratégicos y la seguridad de las comunidades.
Pese a que el Ministerio intentó reubicar a los animales en siete países durante el último semestre, las restricciones de convenios internacionales y la falta de aval oficial de otros gobiernos impidieron su salida. Según la ministra Irene Vélez, la situación es crítica, de 169 individuos censados en 2022, la población ya supera los 200 ejemplares y, de no intervenir, la cifra podría escalar a los 1.000 para el año 2035.
Al ser una especie exótica invasora sin depredadores naturales, estos animales están desplazando a especies nativas como el manatí y la tortuga de río, además de deteriorar severamente la calidad del agua en el Magdalena Medio.
Para la ejecución de esta estrategia, se han destinado 7.200 millones de pesos a través del Fondo Vida y Biodiversidad. El plan operativo se contempla en puntos críticos a través de acciones que se concentrarán en la Hacienda Nápoles y la Isla del Silencio (entre Antioquia y Boyacá). Se proyecta intervenir a 80 hipopótamos durante el segundo semestre de 2026. Además de la eutanasia, el plan incluye la esterilización y el confinamiento de algunos individuos, aunque estas últimas presentan altos costos logísticos.
La ejecución técnica comenzará una vez finalice la Ley de Garantías en junio, momento en el que se suscribirán los convenios con las Corporaciones Autónomas Regionales (Cornare, CAS, Corantioquia y Corpoboyacá) para iniciar las labores en terreno.
Con esta inversión, el Estado busca frenar un problema ambiental que lleva décadas sin una solución definitiva, priorizando la recuperación de la biodiversidad en la cuenca del río Magdalena.

