Lo que inició como un recorrido festivo terminó en una agria disputa institucional. La “Villa del Cacique” se convirtió en el epicentro de una controversia política luego de que la Gobernación del Quindío denunciara el bloqueo de su caravana navideña por orden de la Alcaldía de Calarcá.
A través de un contundente comunicado, el Gobierno Departamental, liderado por Juan Miguel Galvis Bedoya, manifestó su “profunda preocupación” ante los hechos. Según la Gobernación, el alcalde Juan Sebastián Ramos Velasco ordenó atravesar camionetas de tránsito municipal para impedir el avance del desfile, obligando a la comitiva departamental a buscar vías alternas para continuar con la entrega de regalos.
El comunicado califica la acción como una “decisión administrativa lamentable” que terminó privando a los niños calarqueños de un espacio de bienestar. “Rechazamos de manera categórica cualquier acción que instrumentalice a la comunidad, y en especial a los menores de edad, en medio de diferencias políticas”, señala el documento oficial.
Aunque la Alcaldía de Calarcá no ha emitido un boletín de prensa formal, el alcalde Juan Sebastián Ramos utilizó sus redes sociales para dar su versión de los hechos. El mandatario local aseguró que la situación no obedece a un ataque político, sino a un incumplimiento de los protocolos de movilidad.
Ramos Velasco informó a la ciudadanía que la Gobernación no solicitó con la antelación requerida los permisos necesarios para el uso del espacio público y la gestión del tráfico. Según la postura del alcalde, la movilización de vehículos de gran tamaño sin coordinación previa ponía en riesgo la seguridad vial y el orden del municipio, razón por la cual las autoridades de tránsito procedieron a regular el paso.
La polémica ha dejado al descubierto la tensa relación entre ambos mandatarios. Mientras que el Gobernador hace un llamado a la “altura institucional” y pide que el bienestar de la comunidad esté por encima de “intereses particulares”, el Alcalde sostiene que el respeto a la institucionalidad comienza por el cumplimiento de las normas municipales de tránsito y planeación.

