Gustavo Petro, presidente de Colombia, ha instalado oficialmente en Santa Marta la IV Cumbre de Jefes de Estado entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea (UE).
En su mensaje central, Petro hizo un llamado enfático a la unidad regional y definió la cumbre como un “faro de luz en medio de la barbarie”, refiriéndose a los desafíos globales actuales.
Entre los temas clave del discurso del mandatario, cuestionó el “proyecto de desarrollo del capitalismo del siglo XVII” que, según él, ha degradado la vida humana a mera fuerza de trabajo.
Advirtió que la humanidad se acerca a “un abismo” y que “estamos a un paso de la barbarie”. Propuso que América Latina puede ofrecer una salida a esta crisis mediante la creación de un modelo basado en la “economía de la vida”. Enfatizó la necesidad de reconocer que “la naturaleza es la primera fuerza productiva” y que el trabajo es “la segunda fuerza productiva”.
En cuanto a las cifras de la cumbre se cuenta con la participación de 60 países, 1.200 delegados internacionales y se espera la firma de 5 acuerdos bilaterales en áreas como cooperación, educación, y comercio.
El objetivo de la cumbre es fortalecer la relación entre ambos bloques regionales en medio de un contexto global de incertidumbre, con foco en temas de desarrollo sostenible, lucha contra el cambio climático y cooperación multilateral.

